29 de diciembre de 2008

Pronósticos 2009



Cristina arrancó virtualmente su gobierno en noviembre con la catarata de anuncios para paliar la crisis. Antes de eso había tenido que enfrentar la operación de la CIA sobre la valija y la rebelión de los pudientes, que frenaron al país después de haber ganado como nunca entre 2003 y 2007. En estos doce meses se fue la mitad de su popularidad. Como dijera el poeta y ex canciller Rafael Bielsa, el gobierno andaba “resbalando como chorizo en fuente e´ loza”
Por eso, si la crisis no hubiera aparecido habría que haberla inventado.
En este contexto internacional, Cristina tuvo que enfrentar problemas nuevos, que como no eran herencia del gobierno anterior, le facilitaron su diagnóstico y tratamiento. Así, la crisis, las medidas y el verano le garantizan un transito tranquilo hasta marzo.
Pero no hay que dormirse. El 2009 va a ser tremendamente conflictivo. Ya está en marcha el frente antiK. Este tendrá éxito en una sociedad como la nuestra, desmemoriada e hipócrita, que no mejoró nada desde la década del noventa y la tremenda crisis del 2001. Como siempre, la culpa de todos los males la tiene el otro y ese otro (hoy) son los Kirchner. Ellos son los culpables de la degradación moral, ética y republicana del país, y en la medida que los eliminemos todo va a volver a ser como antes, occidental y cristiano. Yo creo que este país puede seguir echando chivos expiatorios al río varias generaciones más, antes de darse cuenta que cada argentino contribuye a que el trabajo y la riqueza que generamos no esté dirigida a nuestro desarrollo, sino a hacernos más desiguales, egoístas e injustos.
Como dijimos, el calendario de protestas arranca en marzo, y van a ir hasta el fondo. Las elecciones legislativas van a ser solo una escala entre las estaciones previstas, con la expectativa de máxima de echar a la presidenta. Radicalizarse va a pagar más que nunca y la consigna es polarizar al máximo.
El frente antiK va a dar un salto sin retorno haciendo listas conjuntas en 2009. Este proceso solo puede continuar con una nueva alianza electoral en el 2011, igual de frágil que la formula De la Rua y Chacho Alvarez. Si se vuelven a separar, mostrarán su incapacidad para construir y sumar. Quedarán afuera.
Ahora, si descorremos el velo del frente antiK vemos que el Duhaldismo no puede crecer solo, porque es una sombra de lo que era, y quienes se alejaron de él no van a volver, sino que irán por la suya o buscarán liderazgos nuevos.
A Solá le auguro una trayectoria parecida a la de Lavagna. Un frente político frágil, una propuesta electoral que prometa un justo medio entre la locura de Bliblita Carrió y el mesianismo de los Kirchner. Pero todo eso estará cruzado por su pertenencia (tan) reciente al kirchnerismo que tornará poco creíble su conversión al credo republicano y su ubicación a la cabeza del espacio opositor. Recomendación para él: vacaciones en Las Toninas hasta el 2010.
Lo de Cobos es difícil. Alguna vez tendría que decir que piensa y ahí se verá que suerte tiene.
Biblita Carrió por su parte va a tener una buena elección, que va a hacer feliz a Kirchner, a quien debe encantarle tenerla como adversaria.
Mientras tanto, para adelante, el peronismo que ya no es K pero que tampoco será antiK se afirmará en las gobernaciones de provincias, y planteará elegir sucesor en 2010 sin el dedo elector de K. En todo caso negociarán. Hasta ahora Scioli es el mejor candidato, seguido por Capitanich y Reutemann. Veremos. En todos los casos, hay reconciliación con Duhalde.
Igualmente, toda esta especulación depende de la relación entre los Kirchner y la sociedad. Hay que decir que desde 2005 venimos en un lento declive en la consideración pública, y ese 70 % de imagen positiva de NCK no llegó al 40 % de los votos nacionales en esa elección legislativa.
El escenario probable es que esa caída gradual siga al desgaste de la gestión en un país que siempre está a punto de explotar. Para esta lectura probable, el modelo K ya pasó por su mejor momento en 2006. Todo lo que aporte ahora va a ser para mantenerse, para evitar que suba la pobreza y el desempleo, ya no para mejorar la distribución de la riqueza. Además, cualquier beneficio en materia de ingresos será como regalarle flores a una ex novia que ya no nos quiere. La clase media votará mayoritariamente en contra.
Con el contraste electoral en Córdoba, Capital, Mendoza, San Luis, y alguna provincia más, sumado al empate en Santa Fe y una elección peleada en la Provincia de Buenos Aires, al kirchnerismo le quedarán poco amigos. Hace unos días un amigo me dijo que en realidad el kirchnerismo son un grupo de pinguinos que entran en una combi, y que todos los demás eran aliados tácticos. No creo que se así, pero si lo fuera, habrá sido una lástima desaprovechar la oportunidad para construir un nuevo peronismo.
Ya empezaron a escucharse los primeros portazos mediáticos del progresismo K, que si alguna vez existió, ahora se va con ruido después de no haber conseguido ninguna embajada o ministerio en ultimo año. Hay que decir también que no aportaron en el 2007 un solo voto.
Con una mirada resignada que siempre festejó las medidas favorables y esperó que se cambien en algún momento las que faltaban corregir, uno puede ver que el modelo se quedó a mitad de camino. Por un lado está el esqueleto del imaginado por Menem y Cavallo: capitalista liberal en lo económico y conservador en lo político. Por el otro, el congelamiento de tarifas a las privatizadas, la estatización de las AFJP y la política de derechos humanos. Cuando se quisieron tocar las rentas extraordinarias del agro, la banca y la minería no dieron las espaldas para aguantar, no había construcción para soportar tanta presión. Lo mismo con los medios.
Por otra parte, ya no vamos a crecer más al 9 %. Ese dinamismo creador de empleos y tibia movilidad social se acabó. Por fin la realidad se va a parecer a lo que viene escribiendo en La Nación Joaquín Morales Sola desde el 2003. A los K se les pasaron los mejores años y ahora el tigre tiene demasiadas manchas como para meterse en peleas con los pesos pesados del poder. Se viene una etapa pragmática.
Los que dicen que si pierden la elección del 2009 y se quedan sin hegemonía se van a ir, tienen frágil la memoria. Acaso no se acuerdan cuando llegaron de la mano de Duhalde y se bancaron a Lavagna hasta diciembre del 2005. Entonces si ya lo fueron en 2003, también pueden ser pragmáticos en 2009. Las medidas que van a desinflar las protestas de marzo van por ese lado.
En lugar de eso, quizás el Paso Adelante que podría contribuir a retomar la agenda que Cristina no pudo poner en marcha durante 2008, tenga que ver con una reforma política y una reforma estatal. Lo mejor sería extender la invitación a las provincias. Los objetivos podrían ser varios y combinados, pero apuntarían a mejorar la gestión y el funcionamiento del Estado Nacional, y reconstruir la legitimidad política, que hoy esta en un punto bajísimo, no muy lejos del 2001.

Estas medidas deberían ser discutidas con los gremios estatales, pero con una fuerte vocación de sostener interlocutores democráticos y estigmatizar hasta desplazar a quienes desde los partidos de extrema izquierda chantajean al Estado. Lo mismo cabe para la reforma política. Esta debe ser discutida por la sociedad civil, sin descartar votarla en plebiscito en las elecciones de octubre, según convenga. Detrás de estas ideas está la convicción de que el Estado es el único actor capaz de distribuir la riqueza y enfrentar a los grupos concentrados del país y el exterior.
Por eso, creo que sin un Estado Nuevo, que sepa cuales son sus objetivos y los medios disponibles, vamos camino a contentarnos con pagar sueldos y algunas obras, pero la pobreza se hará estructural en la Argentina y los grupos de poder van a definir la agenda de siempre. Este es el contexto donde viene una derechización creciente, con el mundo público cada vez más privatizado y un Estado incapaz de torcer el rumbo, cooptado por miles de quintas personales o grupales, que gastan pero que no inciden, que gestionan pero no planifican.
Incluso, creo que si el peronismo no da este Paso Adelante que implica la creación de un Estado Nuevo, va camino a perder esa garantía de gobernabilidad que todavía hoy ofrece.

22 de diciembre de 2008

Entre fantasmas no nos vamos a pisar las sábanas



por Germán Calvi

Si la política es el arte de lo posible,
la misión del político no puede ser otra
más que unir utopía y realidad,
lo que debe ser, con lo que puede ser…


algo así decía un poema de Eduardo Galeano…


1.-
Mi suegro vende autos. Vive de eso.
Los otros días llego a su negocio y lo escucho discutiendo con un cliente que le quería bajar el precio a uno de los vehículos haciendo referencia a la crisis financiera internacional, alegando que bajarán mucho los precios de los automóviles.
Mi suegro le decía: eso de la crisis es otra mentira más, ya vas a ver, acá no va a pasar nada y los giles como vos, van a terminar pagando en abril o mayo los autos más caros que ahora, esperá que los gringos levanten la cosecha… es una locura esto de que en estados unidos llueve y acá salimos a comprar paraguas…

¿Qué hay de cierto en este escenario? ¿Qué podemos esperar?
¿Qué podemos hacer para no limitarnos a esperar el destino como una fatalidad?

2.-
Si timbear en la bolsa dejo de ser una alternativa tan tentadora y los grandes especuladores perdieron una moneda, debiéramos estar contentos, no tristes.
Si estos especuladores que perdieron una moneda son tan grandes que son capaces de lograr que los gobiernos compensen sus pérdidas con nuestras monedas, haciéndonos a nosotros perdedores, debiéramos estar enojados, no confundidos.
Contentos porque les tocó perder, enojados porque logran trasladar sus pérdidas a nosotros, conclusión:
- esperamos a sentir que nos meten la mano en el bolsillo y nos lamentamos, ajustando el cinto; ó
- salimos a putear al gobierno cuando nos meta la mano en el bolsillo; ó
- seguimos soñando que no nos va a pasar nada y tal vez le echamos un rezo para fortalecer el sueño; ó
- redoblamos los esfuerzos y le exigimos al MERCOSUR, ó a UNASUR ó a cada Gobierno, que tome las medidas necesarias para que esta crisis impacte en los sectores medios y altos y tenga el menor impacto posible en los sectores humildes y de los trabajadores.
¿Utópico?


3.-
Las crisis generan las condiciones objetivas de las protestas.
Pero sin organización previa, las protestas se reducen a desórdenes, a conflictos aislados, atomizados, anárquicos, que en el mejor de los casos llevan a golpes de mano pero no a cambios importantes.

¿En qué punto estamos?

4.-
UNASUR en pañales, con un pequeño tumor en el eje Caracas – San Pablo.
Sí, en pañales, pero viva, existiendo, con el gran logro de evitar la guerra Colombia – Ecuador; con el gran logro del respaldo al Gobierno Constitucional y Democrático de Bolivia, con varios bluf, de la moneda única, del Banco del Sur, del oleoducto del sur y otros anuncios épicos rimbombantes.
Pero haciendo números:
Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela en el tránsito al socialismo, no sin resistencias.
Ecuador, Argentina y Paraguay, con retórica de izquierda y correlaciones de fuerza desfavorables.
Brasil, el gigante del sur, esquizofrénico. Avanzando en la industrialización a cualquier precio, con una pata en los imperialismos neoliberales rezando al Dios Mercado y otra en la concreción de la Patria Grande, repitiendo a los apóstoles José Matí y Simón Bolivar.
Colombia, Chile, Perú y Uruguay funcionales al imperio –este último tal vez por maltrato regional-, pero albergando crecientes procesos políticos de defensa de los intereses nacionales.

O sea, con hidrocarburos propios, industria en desarrollo y neoliberal, un mercado atomizado y todavía desprotegido, muchísima pobreza, en el mejor momento político de los últimos 50 años y con la sensación de que todavía no alcanza para defendernos de estos embates imperiales.

¿Y hacia adentro cómo estamos?

5.-
¿Qué quieren decir correlaciones de fuerzas desfavorables?
Que no nos da la fuerza para imponer nuestra política.
Por eso nos manejan la agenda, por eso lograron igualarnos al menemismo, en esto de que somos igual de corruptos, por eso deslegitiman cada iniciativa y nos perdemos debatiendo las antinomias. También por eso no nos dan los votos y tenemos que salir a maquillar, a negociar, cada iniciativa.

¿Entonces cómo estamos?

6.-
El año que viene la economía va a dejar de crecer y hasta se puede achicar un poco.
Esto quiere decir, más desempleo, menos salario y que algunas PyMEs se cerrarán.

Nos agarra con un record de reservas.
Esto quiere decir que tenemos algo de caja como para que los grupos financieros no nos operen tan fácilmente y tengamos algo de espalda para resistir los embates especulativos que promuevan desestabilización.
También quiere decir que podemos salir a gastar.

También nos agarra con menos del 10% de desocupación, con un par de millones más de jubilados y pensionados y con una red de contención social cien veces más potente que la que teníamos en 2001.

Los sindicatos que verán debilitado su poder de negociación frente a los primeros despidos, pasarán a la retaguardia. Las organizaciones sociales recibirán una nueva avalancha de nuevos excluidos y renovarán su poder de fuego. Y el peronismo volverá a contener la contradicción principal en sus entrañas, proponiendo dos alianzas, una de centro – derecha, con mayores chances para esta Argentina que todavía no aprende y otra de centro – izquierda, con más mañas que fuerza, que radicalizará su discurso impotente ante la falta de resultados contundentes, saliendo a vender las viejas novedades al mayor precio posible.

7.-
Hay que industrializar más el país.
Para eso necesitamos la guita que tienen los ricos argentinos en el exterior.
Después discutamos cuánto más limpios son estos billetes que los que nos prestaba el FMI, mientras tanto, platita en casa, industria que crece, empleo que se genera, mercado interno que vive, pueblo contento, elecciones salvadas, rumbo resguardado.

Hay que poner toda la guita que se pueda en obra pública que genere empleo, mejore la infraestructura productiva y las condiciones de vida del pueblo. Achiquemos la caja muchachos y aceleremos el paso.

Hay que recuperar la política, debatiendo el origen de esta crisis, las causas, las medidas que se toman, no reducir esto a un toma y daca electoral. Necesitamos reforzar a los Ministros, a los Gobernadores, a los intendentes, sacarlos a todos a la cancha, a poner la cara, a dar el debate.

8.-
Después de la crisis nos tiene que quedar una idea más fuerte sobre la necesidad de la defensa de este proyecto de país, un sentimiento latinoamericanista más fuerte, una mayor valoración de UNASUR y MERCOSUR, un mayor sentimiento antinorteamericano.
Después de la crisis tiene que valer más la solidaridad, tiene que haber ahondado más la recuperación de la memoria y sobre todo, tiene que existir una profunda convicción de que es posible, de que se puede lograr una patria grande, justa y soberana.
Por eso necesitamos imperiosamente que después de la crisis haya mejores y más grandes organizaciones, que se fortalezcan los partidos políticos y que se recuperen las instituciones.

Debemos enfrentar la crisis con más democracia, más participación y más protagonismo.

¡Patria Grande o Colonias Chicas!
¡No a que la crisis la paguen los trabajadores y los humildes!
¡Viva la UNASUR y el MERCOSUR!
¡Vivan los Gobiernos del Pueblo!

Por un 2.009 con valor y coraje para luchar, con claridad y organización para triunfar.
Hasta la Victoria final, ni un paso atrás.

2 de diciembre de 2008

Saudade

Por L. M.

Se termina un año y con este año se va mas que una hoja calendario, se va una epoca, un ciclo, una etapa; en lo político por la durísima derrota a manos del “no-positivismo” con la consecuente sangría de dirgentes y apoyo social; en lo económico porque es el comienzo fin del viento de cola, de la expansión, del crecimiento de la producción, de “los gemelos”, de la recaudación; y en lo social por el temor altamente fundado del regreso de los fantasmas del desempleo, la pobreza, la indigencia y la conflictividad social con toda la violencia que ello provoca.

Para enfrentar el frío polar que se viene, hacen falta ciertos “activos” que el Kirchnerismo no posee y haber hecho algunos “deberes” que el Kirchnerismo no hizo.


De que se carece:

De un gabinete preparado, ágil y con estatura política propia, este gabinete es un “Lado B” o “muleto” del que supimos tener: Massita / Alberto, La Hormiguita / Ginés, Carlos Fernández / Lavagna, Tomada / Tomada (desgastadisimo, cansado), Bielsa / Taina, Filmus / todesca, todesco o como se llame.

De identidad entre poder formal ypoder real: existe una distorsión muy grande entre el lugar en el que se deberían tomar las decisiones y en el que realmente se toman, lo cual colabora a la ineficiencia y demora en la respuestas a los problemas y al mismo tiempo difumina el vértice en el que se canalizan las políticas, los problemas, las soluciones, las consultas, es decir complica la diaria de la administración del Estado y del Poder. Esto ocurre tanto al máximo nivel como a niveles inferiores, cuyo caso paradigmático es el poli-funcional Guillermo Moreno.

Resumiendo: presentamos la 3ra y encima el 10 juega de 4 y el DT ataja, patea los penales y los corners con todo lo que eso implica:“penal bien pateado es gol” y “corner mal tirado es un contragolpe contrario” Bilardo (sic), y si lo patea el arquero medio gol en contra - agregaría yo -



Que no se hizo:

Faltó una visión estratégica sobre la política subestimando el valor de la construccion de algo superador a lo existente en 2003 cuando estaban dadas holgadamente las condiciones para hacerlo. Como dice un amigo que suele escribir en este blog “tienen una urna en la cabeza” y la urna no construye, solo sirve para contar boletas. La política de la urna se degrada fácilmente a una mera burocracia electoral.

La urna no tiene proyecto, tiene campaña,

la urna solo entiende de necesidades urgentes,

la urna no demanda política y épica, solo logística y recursos

la urna en las malas, solo sirve para llenar un par de plazas para TN,

la urna no premia las lealtades, solo paga a ganador,

y lo mas triste es que la urna… es de cartón.



Llegó el invierno.

Y con él “la era del hielo”, la opinión pública ya sabe a quien no va a votar en 2009 y sobre todo en 2011, con el pobrerío del NOA, NEA y AMBA es difícil que alcance, y poco importa que “del otro lado sean de terror”, que nosotros seamos mejores, que tenemos los cuadros, que tengamos la caja, que sepamos manejar las crisis etc. El malhumor esta instalado y el voto castigo (siempre irracional) tarde o temprano será cruel con nosotros.

Nunca hubo una intención de comulgar el proyecto, no se coparticipó de las grandes decisiones a los cuadros intermedios y a las bases con lo cual no se ha sabido crear complicidad, dejando a todos, propios y extraños, como meros espectadores del proyecto nacional y popular que se esta llevando adelante.

Consecuencia de ello, toda iniciativa económica aparece errónea en la lectura previa, descalzada en los tiempos y denotando una gran fragilidad de origen. El pago al Club de Paris y la repatriación de capitales son botones de muestra suficientes de esto. Y en lo político la posible candidatura de Nestor Kircher en la provincia de Buenos Aires (Senador, Diputado, Presidente de Gimnasia, etc.) huele demasiado a desesperación. Con metáfora ajedrecística de por medio, cuando se “juega La Reina” es por que se está a la ofensiva, ahora, si el que se mueve es “El Rey” es por una situación de extrema debilidad.

Lo inevitable de esta situación hace que la falta de contención de la angustia y la ansiedad de los compañeros esté dejando en la intemperie a las bases que se ilusionaron (y con razón) con este proyecto. Afuera de esto no hay nada, y adentro hay muy poco margen para sumar valor agregado si seguimos con la ñata contra el vidrio. Una sensación cristalizada de pétrea orfandad se ha instalado y contra ese desamparo debemos luchar, los que todavía creemos que podemos ser parte del mejor proyecto de los últimos 50 años.

30 de octubre de 2008

Paradojas y mitos de la estatización jubilatoria

Por Carlos Fusco

La posibilidad de contar con un gobierno que gestione “combatiendo al capital” parece no ser del agrado de muchos especialistas en economía y finanzas, aunque algunos de ellos se llamen así mismos “peronistas”, por lo que han empezado a hacer circular toda clase de mitos urbanos, con respecto a las AFJP´s. Así oiremos por ejemplo que “impacta en el mercado de capitales productivos también”, que “no era el mejor momento”, que “afecta la credibilidad de la Argentina en el largo plazo”, que “perdemos acceso a los créditos internacionales”, y miles de etcéteras.

Definitivamente esta es la decisión más audaz que ha tomado el gobierno, una de esas medidas que caracterizan una época.

En efecto, la política de des-endeudamiento público llevada adelante por los Kirchner (como gustan nombrar al gobierno Morales Solá y Van Der Kooy para resaltar una supuesta tendencia autoritaria) afectará profundamente al mercado de capitales financieros argentino, tan pequeño, incipiente, inmaduro y casi estado-dependiente. Las AFJP´s no hubieran tenido posibilidad de existencia sin la emisión de bonos de deuda pública en los ´90, lo que en buen romance sería estatizar deuda privada, una política económica muy utilizada no solamente por Cavallo sino también por Martínez de Hoz, en diferentes momentos de la historia pero con semejante daño para las clases trabajadoras (léase clase media, media baja y baja).


La alusión del impacto en el mercado productivo se refiere a los fideicomisos y otros fondos en los que las AFJP´s invierten y que financian parte de la llamada economía real (pregunta al margen ¿habrá alguna “economía irreal”?), pero que en el proyecto gubernamental de reforma del sistema quedarían salvaguardados ya que el ANSES se haría cargo de éstos, del mismo modo que hoy dicho organismo administra inversiones cuya finalidad es que las jubilaciones no se deprecien. En otras palabras, esos fondos seguirán disponibles para la economía real. Tranquilos muchachos “lo suyo” está.

Para los adalides del libre mercado, está bien que el estado genere y financie artificialmente un mercado de capitales con fondos destinados a la seguridad social como cuando se crearon las AFJP´s, pero está mal que lo borre de un plumazo cuando ese mercado de capitales justamente no capitaliza y sólo aporta renta a las empresas nacidas para sostenerlo, producto de las enormes comisiones que éstas cobran (casi 30% del aporte salarial bruto), perjudicando a la gente.


El momento elegido, otra gran falacia esgrimida por los defensores del sistema, donde se supone que habrá algún momento propicio en el que los empresarios resignarán conformes sus ganancias. ¿Qué mejor momento que esta crisis sistémica internacional -de proporciones aún no previstas- para defender las futuras jubilaciones y pensiones de un deterioro irreversible?


Hablemos de la credibilidad argentina en el largo plazo. Cuando todavía estamos siendo castigados por el default de la última crisis de fin de siglo, razón por la que todos los analistas económicos internacionales insisten en que la Argentina se está preparando para una nueva cesación de pagos (pese a que todos los indicadores muestran lo contrario y que el gobierno anunció planes de reordenamiento de los compromisos caídos) ¿Es justamente la estatización de los fondos de pensión lo que nos va a restar credibilidad? ¿No será que nuestra credibilidad ya está definitivamente perdida por impericias pasadas?

A propósito de esto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) –organismo que dictó las medidas económicas que provocaron el padecimiento de los argentinos- acaba de liberar partidas de dinero para bancos centrales de países emergentes excluyendo expresamente a nuestro país, generando la profecía auto cumplida de que la Argentina no podría acceder a préstamos internacionales por la irresponsabilidad de las medidas que toma, según lo dicho ayer mismo por un referente del FMI ante Alberto Padilla, cronista de la CNN en español. Resulta paradojal y casi hasta gracioso, porque los mismos que sumieron al país en la miseria lo castigan cuando toma medidas que ellos consideran poco responsables económicamente.

Tan paradojal como decir “jubilación privada” un sin sentido absoluto cuando la seguridad social debe estar garantizada por el estado, tal como lo expresa el artículo 14 bis.

Pero claro, vulnerar la Constitución para algunos no es inseguridad jurídica.

18 de septiembre de 2008

Las problemáticas de Bolivia lo son de toda América Latina

Marisa Toscani

El análisis de la actual situación en Bolivia nos lleva a entroncarlo con un proceso que abarca en especial a América del Sur y su nuevo posicionamiento frente a Estados Unidos. Esta “rebelión en la granja,” como la llama Waldo Ansaldi poniendo un poco de humor a la difícil situación que vive nuestro continente, se produce luego de haber asumido el gobierno una serie de presidentes en Brasil, Venezuela, Ecuador, Chile, Uruguay y Argentina que si bien, tienen matices ideológicos diferenciados y formas de accionar que responden a estos matices, han podido conformar un compacto espacio de poder, inédito en la Historia de América Latina.
¿En qué contexto cobran significados estos hechos?
Estados Unidos ha trabajado sus posicionamientos de dominio utilizando diversas estrategias, el endeudamiento es uno de las principales herramientas, también el manejo de los medios de comunicación social que funcionan como generadores de pensamiento y direcciona las conductas de amplias mayorías de clase media. Un tema clave dentro de las estrategias ocupación sin embargo, lo constituyen la posesión de bases militares que ubicadas en lugares estratégicos sirven de rampas de lanzamiento para el accionar coercitivo sobre los distintos países del Sur. La elección de los nuevos presidentes le quita a USA la posesión de la base de Manta en Ecuador que revocará el acuerdo en 2009 y otra en Paraguay. Esta última cobra importancia decisiva al ubicarse en un lugar desde el cual se controla la cuenca Guaraní de enorme valor estratégico por su extraordinario volumen de agua dulce renovable , además de poder controlar desde ahí las reservas gasíferas de Bolivia y la nueva riqueza de hidrocarburos de Brasil.
Ante la nuevas problemáticas que debe enfrentar la política exterior de USA recurre a la vieja pero eficaz estrategia de desestabilizar los gobiernos democráticos y populares y que llevan adelante acciones de defensa de los intereses nacionales como es el caso del gobierno de Evo Morales.
La Historia de Bolivia en el siglo XX ha estado atravesada por la lucha permanente de los sectores populares en contra de lo que ellos llaman “la rosca” representada por la oligarquía minera y terrateniente.
Para entender con que experiencia de lucha se llega al momento actual, es necesario hacer un muy breve repaso sobre la Historia de Bolivia más reciente.
De esta manera ponemos la mirada en la larga historia de rebeliones entre las cuales destacaremos las más significativas como fueron los levantamientos de Tupac Amaru y Tupac Catari en los finales del siglo XVIII para relacionarlos con los ocurridos en el final del siglo XIX donde el dirigente indio Wilka lideró la rebelión ante el saqueo de tierras a las Comunidades de Bolivia. Los hechos mostraron que la principal deuda de este país era con el pueblo indígena, por lo que lo convertía en el potencial elemento más revolucionario. Como Tupac Amaru también Wilka pagó con su muerte el enfrentar al sistema opresor.
Ya en el siglo XX la historia muestra como se alternarán en el poder distintos sectores del conservadorismo. En ese período la economía que se sustentó en la explotación de la plata y posteriormente también del estaño. Este será explotado por tres familias: Aramayo, Hochschilde y Patiño.
Mires, historiador chileno, los define a quienes detentan el poder económico no como clase, sino como grupos en permanente lucha entre sí, para procurar cada uno la mayor acumulación de ganancias. El objetivo del control del Estado por parte de “la rosca” ha sido siempre la apropiación de la riqueza obtenida a través de la expoliación de los recursos y la explotación de los obreros mineros y de los campesinos. La debilidad de los sectores dominantes para sostenerse en el poder hizo que el ejército se transformara en su brazo armado para reprimir de manera sangrienta al pueblo cada vez que éste se levantaba para defenderse. El otro poder que sostiene a la oligarquía minera y terrateniente han sido los distintos gobiernos de USA. En esta breve síntesis destacaremos dos momentos históricos.
El proceso revolucionario de 1952
Se inicia con una insurrección armada liderada por los obreros mineros junto a campesinos y pobres urbanos que permitió el ascenso al gobierno de Bolivia a Paz Estenssoro y Siles Zuazo elegidos por el voto popular. Ambos eran los líderes del Movimiento Nacional Revolucionario(MNR), a quienes el ejército rehusaba entregar el poder.
El gobierno del MNR en su primera etapa fue respaldado por la férrea organización de la Central Obrera Boliviana, liderada por el dirigente minero Juan Lechín, quien integrará junto a otros trabajadores el gobierno. Esa alianza permitió poner en marcha dos reivindicaciones largamente reclamadas: la reforma agraria y la expropiación de las grandes empresas mineras.
En el contexto de la Guerra Fría y tras la finalización de la guerra de Corea con un empate que no satisfizo a los sectores de la gran economía de USA, su gobierno comenzó a accionar a fin de recobrar los espacios perdidos.
En la acción estratégica se evitó la acción directa de una ocupación, pero se buscó explotar las diferencias internas del MNR. Condicionó su ayuda a que fuera viabilizada a través de los sectores moderados del Partido, a lo que agregaba el boicot económico para obstaculizar el normal desenvolvimiento del aparato productivo de Bolivia.
Paz Estenssoro aceptó, por ejemplo, presionado por la Casa Blanca, reorganizar el ejército quien será instruido en la Escuela de las Américas. Todo esto sabiendo que ese sería el semillero de futuras conspiraciones. Otras de las defecciones es cuando acepta el pago de indemnizaciones a Patiño, Hochschilde y Aramayo. Se termina de completar el cerco en 1954 cuando el gobierno de Eisenhower inunda de créditos la economía boliviana.
Las claudicaciones del gobierno del MNR no impedía sin embargo un fortalecimiento de las organizaciones populares en especial los campesinas dentro de los cuales los de Cochabamba liderada por Sinforoso Rivas y José Rojas fueron ejemplo, que los llevó a ocupar espacios de decisión dentro del gobierno. La creciente sindicalización campesina fue presionando sobre el gobierno y desde 1953 hasta 1964 se otorgaron 300.000 títulos ejecutoriales de reforma agraria con una superficie total de 7.000.000 de has.
La experiencia revolucionaria del MNR terminó con un golpe de Estado encabezado por el general Barrientos en 1964. Este general, preparado en escuelas militares de USA no dudó en bajar los sueldos de los trabajadores en un 40% y frente a las protestas reprimir de manera sangrienta como fue el caso de una huelga de mineros donde para dominarlos se utilizaron ataques aéreos a los pueblos mineros y a barrios de La Paz. El hecho es conocido como la “matanza de San Juan”. También fue el autor de la orden de asesinar al Che Guevara al ser hecho prisionero en la sierra boliviana en 1968.
Sus políticas permitieron enormes concesiones al capital extranjero para radicarse en Bolivia, en condiciones humillantes para el país.
En 1969 Barrientos pierde la vida al caer el helicóptero que lo conducía a Cochabamba. Se suceden una serie de militares en el gobierno hasta que en octubre de 1970 encabezando a sectores del ejército con vocación nacional, asume el gobierno el general Juan José Torres.
El gobierno del general Juan José Torres
El gobierno surgido de un golpe de Estado es el segundo ejemplo de un proceso de cambio que se dio en Bolivia.
Las primeras medidas del gobierno fueron subir el valor de los salarios de los trabajadores. En un diálogo con el pueblo en una de las tantas movilizaciones aseguró “Las fuerzas Armadas y su pueblo defenderán los intereses de Bolivia, pero si las FFAA no lo hacen, repartiré las armas entre el pueblo”
A partir de enero de 1971 lleva a cabo medidas revolucionarias, como la de dejar sin efecto la concesiones y anular contratos de empresas norteamericanas que explotaba la riqueza minera boliviana. Todas estas medidas fueron acompañadas por un aumento decisivo en las relaciones con los países del área socialista. Las medidas del gobierno de Torres habían generado una drástica mejora en las condiciones de vida de los trabajadores y una recuperación por parte del Estado de las herramientas estratégicas para decidir sobre las políticas económicas y sociales que beneficiaban al conjunto de la Nación.
A pesar de la contundencia revolucionaria de las políticas del gobierno, éste sufrió el ataque frontal por parte de la COB liderada por Juan Lechín quien acusaba a Torres “de no haber tocado todavía los intereses imperialistas”
La CIA en tanto trabajaba activamente para socavar el gobierno revolucionario y algunos grupos izquierdistas de hecho le facilitaban el juego.
En el IV Congreso de la COB Lechín fue duramente atacado por nuevos sectores que pugnaban por abrirse paso frente a una conducción burocrática como la que él representaba y de hecho lograron cambiar algunas conducciones como la de la mina de Catavi, escenario de tantas represiones y matanzas. Jaqueado desde distintos sectores en especial la derecha del ejército, aliado a USA, es derrocado en agosto de 1971.
En 1976 en Argentina donde se había exiliado, es secuestrado y muerto a manos de la dictadura militar.
En esta rápida mirada sobre la historia reciente de Bolivia uno advierte que, los enfrentamientos que hoy debe soportar el gobierno democrático y revolucionario de Evo Morales, son impulsados por los mismos actores, quizás con otros rostros pero el mismo origen y con los mismos intereses.
Ahí están los agentes del gobierno de USA representados en su embajador Philip Goldberg que entre 1994 y 1996, trabajó como "jefe de oficinas del Departamento de Estado para Bosnia durante la guerra separatista de los Balcanes", y que luego entre 2004 y 2006 fue jefe de misión en Pristina, Kosovo, y "allí consolidó la separación o independencia de esa región, dejando miles de muertos".
Esta vez la resistencia no está encabezada por Lechín, ahora se llama Solares y encabeza la COB de Oruro. Sin embargo al igual que en 1971 el enfrentamiento desde los sectores tradicionalmente de extrema izquierda genera desconcierto pues son los únicos identificables como pseudo proletarios, como son los mineros y docentes(profesores de Escuela y colegio).
En el primer caso, en la actualidad los mineros, representan al cooperativismo minero que en la práctica funciona como una sociedad anónima y cuyos intereses los asemeja más a los empresarios privados de Santa Cruz que a sus compañeros mineros federalizados. El sector mencionado escoge este momento para manipular una COB deteriorada y anacrónica e intentar imponer una ley de pensiones que beneficia a su sector en desmedro del resto de los trabajadores. En este contexto no resulta casual que sea un viejo paramilitar como el caso de Solares, ex ejecutivo de la COB quien dirija el actual movimiento minero de Oruro.
Lamentablemente, este sector en violentos enfrentamientos con la policía determinó la muerte de dos de sus compañeros, que ahora se convierten en mártires de la derecha
La reunión convocada por la presidenta de Chile a la Unión Sudamericana de Naciones para el lunes 15 de septiembre, pone una nota de esperanza en medio de la preocupante situación actual de América Latina. Sin embargo, la reunión de los mandatarios, con el propósito de buscar políticas comunes que ayuden a enfrentar el accionar imperial de USA, demuestra que las lecciones dejadas por San Martín, Bolivar, Artigas, O´Higgins y Martí han sido finalmente entendidas y se trabaja por la unión de América Latina en contraposición a las políticas disociatorias que de manera permanente ejercieron los países imperialistas desmembrando y empobreciendo nuestra región.

26 de agosto de 2008

Olor a viejo

Por L. M.

Pasado ya un mes de la histórica sesión en el Senado de la Nación, y del (para algunos pocos), catastrófico desenlace de la crisis agraria, todo parece seguir igual y todo parece querer cambiar. No voy a escribir sobre Moreno, ni sobre la crisis del campo y tampoco sobre la re-estatización de Aerolíneas, aclaro por las dudas.
Lo que si puedo afirmar, es que ya no se puede entender la política y el proceso actual con las mismas categorías de análisis que hace un par de meses, tanto para el oficialismo como para las oposiciones.

En lo institucional, ha nacido un nuevo actor en este proceso, El Congreso de la Nación conformado por los Diputados y Senadores, que con todas sus contradicciones, defectos y legajos/prontuarios cambiaron para siempre la mecánica funcional del kirchnerismo. Ninguna medida de fondo podrá salir a “gusto y piacere” de la grisácea pluma de Zanini. La discrecionalidad “Devidista” ya no es una practica ni válida, ni tiene efectos neutros para el animo social como para seguir apelando a ella como si nada y sin costo aparente.


En lo político, cuando muchos sostiene que el kirchnerismo sufrió una gran sangría a causa del conflicto agrario, yo sostengo lo contrario, se puede observar que el kirchnerismo afortunadamente se convirtió en algo mas de lo que era hasta ese momento: Cristina, Néstor, Zanini, Alberto, De Vido y Cía., un puñado de pingüinos, D´elía, “La Camporita” y poco mas.
Nombres como Massa, Randazzo, Rossi, Picchetto, Scioli, Capitanich, Uribarri, Zamora entre otros se terminaron convirtiendo (inclusive a pesar de algunos kirchneristas “puros”) en actores renovadores que le han aportado una dinámica y una escala distinta al proceso.

El Gobierno por primera vez se debate dialécticamente entre la supervivencia y el proyecto grande, ¿cuanto hay que entregar y/o negociar para sobrevivir y cuanto hay que retener y/o conservar para no abandonar “el proyecto”? Por primera vez, en definitiva, tiene la necesidad de hacer política con el sistema y dentro del sistema. Ya no se si el Gobierno esta en condiciones de pensarse como un proceso fundacional que se completa a si mismo y no como un eslabón mas de una cadena larga en la que cada etapa es una transición a otra superadora y perfectible en el tiempo.

Como todos sabemos, o presumimos, ya nada será igual, los errores se pagan cada vez mas caros, las facturas acumuladas son demasiadas, la opinión publica ya dejo hace tiempo de ser el partido oficial del Gobierno… y ya no se puede hacer política con el pasado, ni con el 2001, ni con los noventa, ni con los setenta. La épica huele a viejo, y lo viejo, hoy, en este país tiene mala prensa.

La sociedad se hastió de los discursos difíciles e ideologizados, parte de ella inclusive no los entiende, discursos anclados en categorías perimidas y vetustas: oligarquía, golpista, memoria, derechos humanos, grupos de tareas, deuda externa, FMI, imperialismo, colonia, neoliberalismo, menemismo ya no definen la realidad, ya no sirven para crecer, acumular y trascender los propios límites; mas inclusive si en lo discursivo se esta demasiado a la izquierda de lo real.


Que la desocupación baje a causa de que la gente ya no busca trabajo y no por que consiguió algún conchavo, que el trabajo en negro se mantenga casi inalterable en niveles escandalosamente altos, que la mortalidad infantil vuelva a ser tapa de diarios porque aumenta, que Venezuela la única fuente de financiamiento externo nos cobre tasas similares a las que Cavallo pagó en pleno 2001, que el aumento del superávit fiscal sea a causa de atrasos en los pagos a contratistas, que desde el primer trimestre del 2007 el INDEC no publique las estadísticas sobre distribución del ingreso, son señales de alerta que se ciernen sobre los pilares del modelo, son indicios que la realidad le esta imponiendo la agenda al Gobierno y no al revés como hasta hace poco en épocas mas dulces.

¿Como se sale de este atolladero? No lo se... Sí, intuyo que quizás haya que empezar por aceptar la realidad tal cual es, quizás haya que empezar a hablar en clave de futuro, quizás haya que “descafeinar” el discurso… en definitiva quizás haya que acortar la brecha, “ideologizar” las políticas y retomar la iniciativa transformadora para no tener la necesidad de forzar en lo discursivo los límites y carencias del proyecto.

8 de agosto de 2008

LA INFORMACIÓN: SU SIGNIFICACIÓN SOCIO-POLÍTICA EN DEMOCRACIA

A raíz del conflicto que sectores ligados a intereses antidemocráticos mantienen con el modelo de país de justicia social que impulsa el actual Gobierno Nacional, ha quedado al descubierto como un gobierno nacional y la democracia como forma de gobierno, en nuestro país, una vez más, se ve amenazada por informaciones confusas, distorsionadas y fuera de contexto que en diferentes medios masivos se han difundido y los permanente juicios de valor de quienes trabajan en ellos, han alterado e intranquilizado con declaraciones violentas y apocalípticas a la población que habita la República Argentina.

La reflexión de esta situación de interés nacional revela la importancia estratégica que tiene tanto para un gobierno como para un pueblo poder disponer de medios de información que traten, precisamente, la información con la responsabilidad y seriedad del caso. Siguiendo con esta idea, la crisis intencional desatada por sectores concentrados de la economía argentina, ha dejado al descubierto la necesidad de profundizar la cuestión sobre qué es la información; cómo afecta o altera la paz social y las instituciones democráticas en una crisis generada intencionalmente por sectores ya mencionados; quiénes son los que deciden qué es noticia y qué no es noticia; cómo presentarla; dónde difundirla y cuántas veces al día; quiénes tienen espacio para hablar y hacer masiva su voz y quiénes se ven silenciados por no decir lo que alguien quiera que diga, en definitiva en manos de quién están los medios masivos de información en nuestro país.

En mi trabajo de tesina “La relación entre el poder político y los medios de comunicación de masas. El caso de la provincia de Neuquén. Puntos a debatir para una nueva Ley Federal de Radiodifusión”, presentado en la facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional de Cuyo (Mza.) en marzo del 2004, esbocé la propuesta sobre quiénes podían integrar la mesa que decide sobre los temas de actualidad que un medio de información decidirá hacer públicos en un determinado momento. Las anotaciones de campo hechas por mí durante todos estos años concluyen en que las decisiones sobre qué temas merecen ver la luz públicamente quedan librados a visiones parciales que responden a intereses exclusivamente económicos y al buen humor de “una o dos personas”. Esto hay que reverlo urgentemente. El futuro de una democracia no puede quedar librado a uno o dos sujetos. La democracia es un bien colectivo.

La propuesta que dejo a consideración para el debate y enriquecimiento de la idea es que para integrar esa mesa que decidirá sobre los qué temas que se deberían hacer públicos estaría conformada por comunicadores sociales, semiólogos, historiadores, politólogos, médicos, psicólogos, economistas, docentes, escritores, entre otros especialistas y reconocidas personas que se destaquen en su actividad. Debe ser una mesa interdisciplinar, marcada y debatida por las diferentes disciplinas. Desconozco si en Capital Federal y provincia de Buenos Aires esto sea constante, pero estoy en condiciones de afirmar que en Neuquén, Río Negro y Mendoza es una necesidad que debe ser atendida. En este cuadro de situación debo decir que la información es un bien público, de interés nacional, sujeto a la soberanía política de nuestro pueblo y de nuestras costumbres. Por esa razón, habrá que trabajar en una legislación nacional en materia de comunicaciones que represente los intereses de la democracia, de las diversas culturas, y que refleje la pluralidad de ideas existentes (no como pasa en la actualidad). Hay que fortalecer la idea de mayor presencia de medios públicos en todo el país pero que no estén condicionados a ningún gobierno de turno.

Marcos D. Muñoz

Lic. en Comunicación Social

marcosnqn@hotmail.com

DNI 26.144.782

5 de junio de 2008

Digitalización e inclusión social

Por Gonzalo Carbajal (*)


La necesidad de un cambio en materia de radiodifusión, sostenida por cientos de organizaciones, referentes y personalidades desde la recuperación de la democracia y plasmada en los 21 Puntos Básicos de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, ha sido puesta en el escenario mediático por el Poder Ejecutivo Nacional. La aparición de este debate por una nueva Ley de Radiodifusión en la agenda pública, representa de por si un triunfo popular pues no ha sido “la industria de los medios” quien lo propuso. Ella está cómoda de esta manera y se resistió durante años a poner en discusión el marco regulatorio de su propia actividad.

Por el contrario, asistimos en los últimos años a un ejemplar manejo de agenda y lobby mediático que nos hizo creer que si nuestro país no elegía -de manera perentoria- una norma para la televisión digital, perdería para siempre la oportunidad de subirse a no sabemos qué clase de mundo. Lo notable es que ninguna de las voces supeditaba esa decisión a un acuerdo previo sobre el sistema de medios de comunicación. El debate que se habilita hoy nos permite definir entre todos un modelo para el país antes de tomar decisiones tecnológicas. Qué medios, gestionados por quiénes, con qué contenidos y producidos de qué modo, necesitamos para modelar una Sociedad de la Información y el Conocimiento con crecimiento, justicia e inclusión social.

La digitalización revoluciona a los medios masivos de comunicación, y por eso la elección de un patrón tecnológico no ha de ser neutra. Plantear lo contrario es contradecir la naturaleza misma de las regulaciones, que son medidas que el Estado impone para preservar el bienestar de las mayorías. En este sentido, el despliegue de la televisión digital deberá aprovechar el beneficio que se logra por la aplicación de estas tecnologías -lo que se conoce como “dividendo digital”- para el desarrollo humano y social de nuestro pueblo por vía de mayor diversidad y pluralidad en los medios.

La televisión abierta y gratuita sigue siendo el medio masivo por el cual más información accede a los hogares y el más determinante a la hora de conformar una identidad. Puede ser vista en casi la totalidad de los hogares argentinos, pero no todos disfrutan de las mismas posibilidades de acceso, las varias alternativas de las grandes ciudades contrastan con la escasa oferta de canales en vastas regiones de nuestro país, fenómeno aprovechado por la televisión paga para cubrir esa carencia. La nueva ley debe aprovechar las oportunidades que brinda el entorno digital para fomentar expansión de la televisión gratuita y el acceso de nuevos actores y modelos. Existen 3 modelos de servicio con particularidades a las que el Estado debe atender: la televisión privada, cuya fuente de ingresos mayoritaria proviene de la venta de publicidad; la televisión pública cuyo sustento es mixto, con publicidad y aportes presupuestarios; y la televisión llevada adelante por organizaciones de la sociedad civil, a la que será imprescindible “incubar” y apoyar en su despliegue.

No existe para el sector desafío más importante que acordar los principios generales que deben orientar la transición a los servicios digitales. De ellos dependerá el impulso a toda la cadena de valor para dar lugar a una industria nacional en condiciones de producir contenidos socialmente significativos. Será necesario pero no suficiente establecer cuotas de pantalla para producciones nacionales. Garantizar fondos para el financiamiento de la producción independiente. Impulsar el desarrollo de contenidos interactivos que aprovechen las nuevas plataformas para llevar información y educación a distancia. De igual modo establecer con los países socios de la región un marco de reciprocidad para que los contenidos de todos tengan dónde exhibirse, además de ayudarnos a entender que nuestros pueblos tienen más cosas en común que diferencias, y que para eso sí la televisión es útil.

Si se nos escapa esta oportunidad porque las mayorías no toman parte en este debate, si dejamos que el tema lo resuelvan las empresas de medios, o se reduzca a una discusión a puertas cerradas entre políticos y comunicadores, nos estaremos condenando a seguir con este sistema en el que unos pocos se apoderaron de la palabra, mientras que otros muchos sólo escuchamos. Una copia del país de muy pocos que se enriquecen con la soja mientras los demás la miran pasar, cuando no cortan las rutas.


(*) Director de Normalización del Comfer

15 de abril de 2008

Desacoples

Por L. M.

La última gran crisis sufrida a causa del lock-out patronal del “campo” da comienzo a una nueva, dinámica e impredecible etapa del kirchnerismo, ya nada volverá ser como antes ni en la economía ni en la política. Y lo mejor ya pasó. Es la etapa del desacople.

Cuando se habla de desacople económico en la economía global, se hace referencia, al desacople entre la economía de los Estados Unidos (y de algunos países centrales) y la economía de los países emergentes, los cuales al tener una situación macroeconómica sólida y favorable (con superávit fiscal y altos niveles de reservas) sumado al boom de las economías de China e India, grandes demandantes de productos primarios, sumado al fracaso del modelo liberal de los 90`s y a la pésima política exterior estadounidense han logrado que estos países, entre los que se encuentra la Argentina, sean menos permeables a la ya clásica “exportación de crisis” por parte de los EEUU.

Siempre que la economía norteamericana veía próxima una crisis económica, presionaba a los países emergentes para que reevalúen sus monedas para así poder meter la producción norteamericana en esos países exportando su crisis hacia fuera de sus fronteras. Hoy eso cambió, los países emergentes se encuentran reacios a acudir al salvataje de la economía norteamericana. Resumiendo no hay autonomía (de los EEUU y de su crisis) porque hay desacople sino que hay desacople a causa de una hay mayor autonomía.


Ahora bien, todo lo alentador o no tan desesperanzador de lo que ocurre con el frente externo no es tan así con la situación interna. En lo económico hay un desacople entre la percepción social sobre el aumento de precios y el índice de inflación del INDEC. Y un desacople entre los niveles de inversión publica y los de inversión privada de alta productividad, estos últimos sensiblemente mas bajos respecto de los primeros. Hace falta sintonía fina, sintonía fina que al gobierno hoy no le sobra. Solo con políticas integradas y articuladas en todos los niveles de gobierno el desacople entre percepción y estadística inflacionaria será historia vieja y la inversión productiva será el motor principal de un nuevo capitalismo nacional.

En lo político el desacople también es preocupante, los efectos del lock out patronal desencadenaron la reacción “espontanea” de ciertos sectores de la sociedad, a la que llamaremos “la gente”. “La gente” es ese universo de clase media urbana e ilustrada a la que el kirchnerismo trato de seducir sin éxito hasta hace poco, los cacerolazos VIP sellaron definitivamente (creo no equivocarme) el divorcio definitivo entre “la gente” y el gobierno, es decir hay un desacople producto de varios factores detonado por la crisis del campo.

A “la gente” no le gusta la política, ni la politización de los conflictos, quieren “vivir tranquilos”, consumir, comprar, vender y vacacionar. "La gente" siempre acompaña “ingenuamente” al primer mandato de un gobierno, pero cuando la agenda del gobierno se divorcia del de “la gente” (por lo general en su segundo periodo), cuando el bienestar económico empieza a ser amenazado por ciertos ruidos (desempleo en los 90`s, inflación en esta etapa) y cuando la política no se aleja del centro de la escena como quiere “la gente”, ésta le da la espalda al gobierno.

Y todo aquello que fue virtud en su momento se transforma en defecto repudiable: la firmeza ahora es autoritarismo, el privilegio de los intereses nacionales ahora es “aislarse del mundo”, la distribución del ingreso ahora es una simple y ruin excusa para hacer caja y financiar la corrupción, la defensa de los derechos humanos ahora es mirar al pasado con odio y resentimiento...



En definitiva, el gobierno, no ha sabido leer con precisión los humores sociales. Si bien “la gente” no es la totalidad de la sociedad, si es el cuerpo principal de la opinión publica, opinión publica que en gran medida define y condiciona a la opinión publicada, y es aquí donde se produce el otro desacople. Los medios tienen como principal aliado, socio y cliente a la opinión publica, a “la gente”, a la que nunca van a traicionar.

Los medios (por lo menos los mas importantes) dejaron de seguir a rajatabla la agenda del gobierno y empezaron fijar otra agenda, comenzaron a jugar otro juego, el juego del desgaste y el recambio en 2011. Los medios y “la gente” quieren que el kirchnerismo pierda las elecciones intermedias de 2009 para luego dejar el poder en otras manos mas confiables en 2011. Tener claro esto es importante para saber que hay que cambiar.

A los cambios de la opinión publica y de los medios hay que oponerle cambios en la estrategia y en las practicas políticas por parte del gobierno, se puede hacer lo mismo pero de una manera distinta, el prometido dialogo social y la apertura política son la llave. Sino aprendemos esta vieja lección los vaticinios sobre el 2009 y 2011 serán probablemente una profecía autocumplida. Y el acople... vendrá por derecha seguramente.

26 de febrero de 2008

Por Verdad, ¿Justicia?

Por L. M.

La política de derechos humanos del gobierno ha sido considerada por propios y (algunos) extraños como uno de los puntos fuertes de la gestión, aunque se avizora sobre la misma, una tendencia muy marcada a considerar dicha política como indiscutible y de imposible reformulación o ajuste.
El contexto actual en materia de revisión de lo ocurrido durante la dictadura trae aparejado el afloramiento de posturas reaccionarias en ciertos sectores de la sociedad con su lógica reivindicación del terrorismo de Estado. Quienes ven como una amenaza toda esta avanzada del Estado en pos de esclarecer los crímenes de la última dictadura militar.

Ahora bien, me permito reflexionar sobre un par de cuestiones que hace tiempo me hacen ruido:


Existe una suerte de “beatificación” de los organismos de derechos humanos y una marcada confusión entre los fines de estos organismos y los fines del Estado en materia de derechos humanos. Asimismo algunos organismos se han en convertido en actores políticos concretos, se los ve en los actos de campaña, participan de actividades partidarias y salen a “bancar” en lo político a funcionarios del Gobierno en temas que exceden el marco de los derechos humanos, y no se si eso es beneficioso para dichos organizaciones. Los organismos han decidido jugar su capital y prestigio en un proyecto político determinado, el del Gobierno. Esto, sumado a que la temática “ya no mide” porque la agenda ha cambiado, a que el paso del tiempo biológico hace su trabajo sobre los represores y a la burocratización de ciertos organismos, entre otras cosas, está haciendo que el capital y el prestigio de estos "faros" latinoamericanos y mundiales de los Derechos Humanos de los últimos 30 años se vean algo deteriorados.




Por otro lado, después de cuatro años, los resultados concretos de la política impulsada desde el Gobierno en materia de derechos humanos ha tenido resultados diversos en lo positivo y en lo preocupante.

- Como positivo se puede destacar el esfuerzo hecho por instalar el relato histórico sobre lo ocurrido en los años de plomo, ergo, “demonización” de la teoría de los dos demonios. La batalla sobre “lo ocurrido” o “la historia” se ganó ampliamente. La Verdad “macro” se instalo en la sociedad y ya nadie plantea que los desaparecidos están en París o que no existen chicos robados, apropiados y con su identidad vilmente suprimida.

- Como preocupante esta la falta de resultados concretos en relación a La Verdad “micro”, es escasa de información sobre el destino concreto de los 30000 desaparecidos. La política de persecución y juicio a los responsables no han conseguido aún (ni creo que lo consigan mas adelante) quebrar los férreos pactos de silencio aun existentes. La desaparicón de Julio López, y la muerte de Febres a la que se suma la de Davone son solo una muestra de ello. El panorama vislumbra que en el futuro tendremos cientos de represores presos; y 30000 desaparecidos sin aparecer y cientos de nietos sin encontrar.


El Gobierno esta a tiempo de aplicar sintonía fina a su política de derechos humanos. Eso sí, deberá diferenciar los intereses del Estado de los intereses de los organismos de derechos humanos, deberá considerar que existen muchos familiares y víctimas que no pertenecen a dichos organismos y que inclusive discrepan con ellos. Y quizás deban equilibrarse las cargas entre Verdad y Justicia. Algunos planteos, aunque minoritarios, muestran que no hay una sola vía para encarar la problemática, que no siempre Verdad y Justicia van de la mano y que mas de 30 años después la Pena es cada vez mas accesoria a la Verdad.

23 de octubre de 2007

Conclusiones apresuradas de una campaña de baja intensidad

por Luis Macagno


No es facil escribir sobre una campaña presidencial que "no es", una campaña de baja intensidad, pero tratare de apuntar un par de conceptos, seguramente apresurados, ya que el domingo 28 a las 10 de la noche tendremos un panorama claro sobre todo esto.


La estrategia


La estrategia del kirchnerismo y de sus aliados, de desdoblar las elecciones presidenciales de las provinciales en la mayoría de los distritos según las conveniencias, junto con la instalación de triunfo anticipado por parte del gobierno ha llevado a una suerte de hastío y desinterés sobre la futura elección presidencial.
Tan claro es esto, que en los únicos distritos donde realmente se percibe (cierto) clima de campaña en la gente y en la calle, es en aquellos en que se juegan cargos locales (Gobernadores e intendentes).



· Efecto 1 (querido): sensación de que el triunfo kirchnerista es inexorable, por ello aquel que quisiese votar en contra del gobierno se tomará un fin de semana de vacaciones antes que depositar su inocuo sufragio en la urna.

· Efecto 2 (querido): el gobierno logró con esta apatía que no haya una clara demanda social respecto a dar el debate sobre el contenido e instrumentación de "(sabemos) lo que falta"

· Efecto 3 (no querido) Esto puede repercutir claramente en una baja (¿bajisima tal vez?) participación electoral de parte de la sociedad. Baja participación que será blandida por algunos medios de comunicación para limar la legitimidad del triunfo kirchnerista.

· Efecto 4 (no querido): esta apatía se trasladó también a la militancia y a la dirigencia política, con lo cual se estaría evidenciando una falla en la estructura de poder y en la conducción del proceso, ya que el gobierno no ha podido motivar hasta ahora a los sectores políticos afines a involucrarse de lleno en la campaña.




El peligro


El peligro de esta situación puede ser tomar los resultados como reflejo real de la estructura política del Gobierno, pero sobre todo de la oposición. Los abrumadores números del domingo pueden ser una trampa, el resultado final no reflejará el potencial político real de la oposición, llámese Macri, Binner o De la Sota, pero tampoco los guarismos (reales) de Scioli pueden interpretarse de manera linealmente kirchneristas.
¿Y si Scioli saca mas votos que Cristina en la Provincia de Buenos Aires? ¿Cómo se leería?
¿Y si Filmus saca mas votos que la formula oficial en Capital? ¿Cómo se leería?
¿Y si Biffi candidato "cobista" de la Concertación cae frente a Jaque candidato (muleto) del PJ en Mendoza? ¿Cómo se leería?


Conclusiones

Si bien se diseñó un ancho calendario electoral para ir amortiguando algunas derrotas y resaltando triunfos afines.
Sí bien todos quisieron colgar sus boletas a la formula oficial para sumar votos por referenciación y el Gobierno habilito a varias listas a llevar a Cristina en la boleta para sumar por varias vías.
Debió preverse también que: son los distritos donde se juega el poder local, los que otorgan al gobierno altos niveles de participación, provocando un efecto de arrastre inverso de lo local a lo nacional.
Y es una campaña fuerte e intensa la que cristaliza apoyos y genera mística militante para afrontar el futuro y complejo proceso político que se avecina.

5 de septiembre de 2007

Córdoba: la punta del iceberg

por Germán Calvi


¿Luis Juez hubiese aceptado una derrota por el 1% de los votos?
¿El oficialismo no hubiese forzado un poquito la balanza ante una derrota por un punto?
¿Es más legítimo ganar en la ciudad capital que ganar en todo el territorio provincial?
¿Si el Gobierno Nacional no opina (con un supuesto beneficio al oficialismo) no sería complicidad? ¿Si el Gobierno Nacional opina (con un supuesto beneficio a la oposición) no sería complicidad?
¿El Gobierno Nacional tiene un mayor beneficio con una elección embarrada que lo salpica y beneficia a un aliado debilitado (como Schiaretti) y sobre todo a un adversario (como De la Sota)?
¿O tendría mayor beneficio con la derrota de un adversario de talla (como De la Sota) y la victoria de un aliado debilitado (como Juez)?
¿Nacionalizar el conflicto es funcional al Gobierno Nacional o a los medios masivos de comunicación y a la oposición?
¿Cómo queda el Kirchnerismo luego de esta elección? ¿Y el antikirchnerismo?

Los resultados electorales de córdoba explicitan la crisis que atraviesa la provincia en un proceso lleno de momentos que buscan sintetizar un período revuelto, dinámico, complejo y en gestación. Este proceso no fue muy diferente al ocurrido en la elección de Rector de la UBA o de la Universidad Nacional del Comahue, procesos que siguen desangrando a las instituciones muchos meses después de haber comenzado y transitado traumáticamente hacia un desenlace que no conformó finalmente a ninguna de las partes.
Algún precedente de estos conflictos se puede leer también en la elección a Intendente de San Luis(1), en la destitución del Gobernador de La Rioja, en los conflictos en Santa Cruz.
Este proceso se caracteriza por:

- la ruptura de las hegemonías(2),
- el empate de fuerzas,
- el pragmatismo de la dirigencia y el escepticismo del pueblo,
- los bajos niveles de participación y organización popular,
- la construcción de la realidad por parte de los medios masivos de comunicación,
- el oportunismo político como estrategia de posicionamiento,
- la falta de un proyecto político de consenso y
- los poderosos que pierden privilegios conservando un gran poder de fuego.
La crisis se manifiesta como momentos de medición de fuerzas, ya sea procesos electorales (UBA, UN Comahue, San Luis y Córdoba), a través de conflictos gremiales (Santa Cruz) o institucionales (La Rioja).
La pérdida de las hegemonías debilita la legitimidad de los que antes "explicaban" la realidad ante la sociedad, con la "anuencia" de los grandes medios de comunicación, lo que se agrava cuando los que antes eran hegemónicos, siguen actuando como si lo fueran, hecho que acelera el proceso de pérdida de legitimidad, ayudado ahora por los medios de comunicación que se paran al frente, cuestionando lo que antes avalaban, con el agravante del amarillismo y la búsqueda del "título que más vende" en lugar del que mejor explicaría la realidad o colaboraría con la paz social.

Los nuevos actores siempre aparecen vestidos de "David", son puestos en la vidriera, en una caja de resonancia que nunca construyeron y, concientes de la oportunidad, cumplen su doble rol, de "sparrings del Goliat" para el negocio de los medios y voceros del descontento (que la misma mecánica promueve, desarrolla y luego representa).
Este proceso rara vez beneficia al pueblo, nunca fortalece las instituciones. Si, beneficia a los medios de comunicación, que levantan sus ventas, acrecientan su rol como "constructores de la realidad" y salen impunes del proceso, sin abandonar nunca su lugar en una platea preferencial como supuestos jueces éticos de una moral de "civilizadores" que detentan hace ya más de medio siglo en nuestro país.

Ojalá estos "mamarrachos" de la democracia formal indicaran una crisis de crecimiento, de ascenso de masas, de organización popular, de toma de conciencia de la clase trabajadora, y no solo una reproducción mediática berreta de conflictos nacionales entre "unitarios y federales", entre "civilización o barbarie", o entre "Kirchnerismo y Antikirchnerismo".
Un proceso constructivo se da con la sociedad organizada, en la calle, con los partidos políticos revitalizados, con dirigencias genuinas, con instituciones fuertes, con reglas de juego claras. Nada de eso se observa hoy en el conflicto de Córdoba.

Las bajísimas chances de revertir el resultado oficial por parte del juecismo acotan su margen de maniobra a lograr el mayor nivel de daño posible, haciendo pagar el mayor costo político posible al oficialismo.
Las bajísimas chances de legitimar este proceso electoral por parte del schiaretismo acotan su margen de maniobra a diferir en el tiempo la apertura de las urnas, confiando en la dispersión de la fuerza opositora, su desgranamiento y distanciamiento con el sentir de la gente.
El ámbito en el que dirimen el conflicto es sobre todo en los medios masivos de comunicación, lejos de la gente, lejos del debate profundo, mucho más lejos de la democracia.

Al medio de todo esto, el radicalismo, que aparecía hace pocos meses como un actor debilitado, casi sin poder de fuego, aparece hoy como uno de los ganadores de este proceso electoral, llevando agua al molino opositor del Gobierno Nacional.
El Gobernador De la Sota pudo dejar todo su gabinete en la legislatura, pero ve afectada en gran medida la proyección de sus aspiraciones, la transición y vela por garantizar que lo suceda Schiaretti para una mayor tranquilidad.
Rins (candidato a Vice de Juez) es parte de los derrotados en este proceso, no solo por la mala elección en su lugar, sino también por la distancia con su gente, que mira con buenos ojos el reposicionamiento del partido centenario.
Juez logró una victoria aplastante en capital y puede ahora, con Giacomino (Intendente electo de la ciudad Capital), incrementar la consolidación del espacio político en la ciudad. Pero la derrota electoral, si el proceso finalmente la confirma, hiere de muerte su estilo personalista y mediático. Lo que nadie duda en estas elecciones es que el juecismo es solo capital (aunque aliado al antidelasotismo logró otras victorias).
El Kirchnerismo provincial quedó atomizado y más debilitado.
El Schiaretismo es el más golpeado en este proceso, que de revertirse el resultado, queda herido de muerte, pero de sostenerse, y ratificarse en la justicia, plantea un panorama muy complicado, comenzando con el pié izquierdo, con una victoria sospechada y magra de legitimidad, con minoría de leales en la legislatura (aunque mayoría partidaria), oposición y descontento en la ciudad capital, conflictos financieros para la gestión y una agenda política de la que poco podrá manejar con autonomía.

Y los cordobeses... Bien, gracias!
.
(1) Aunque la suma de todos los poderes concentrados en los Rodríguez Saá y luego su contundente victoria a la Gobernación, y por que no decirlo, su enfrentamiento con el Gobierno de Kirchner evitaron la nacionalización del conflicto.
(2) Primero del radicalismo y ahora del Delasotismo.

21 de agosto de 2007

10 de agosto de 2007

Reforma política. Oxígeno en la vorágine

por Luis Macagno




El reciente lanzamiento de la candidatura de Cristina Fernández a la presidencia por el kirchnerismo bajo el "slogan" de "el cambio recién comienza" le imprimió aires de renovación al "partido del gobierno" después de unos meses de fuerte desgaste ético-político (que no ha cesado). Dentro de este aire renovador surgen disparadores lógicos y bienintencionados de todo cambio de gestión, pero con el agregado de que la candidata oficial, en lo poco que ha transcurrido de campaña, ha evitado la coyuntura para centrarse en el proyecto grande y largo; "un modelo de acumulación con inclusión", "el pacto o acuerdo social", "la distribución del ingreso no se hace desde el ministerio de asistencia social, sino desde el ministerio de economía", etc.; son definiciones de fondo en el medio de la vorágine diaria y demandante de la sociedad. Lo que todavía no se esbozó fue como va ser (si es que va a haber) "el cambio" (que recién comienza) en lo político, hablando mal y pronto ¿va a haber o no reforma política impulsada desde el Estado por la nueva gestión?, o sea, ¿que puede hacer el Estado para "aggiornar" el sistema político a los tiempos que corren en función de las demandas (altamente postergadas) de gran parte de la sociedad en este sentido? Desde este escrito solo se propondrán algunos cambios solo como disparadores de debate e intercambio.

- Quizás algo que pareció ser un gran avance en la democratización del país como la elección por voto directo del Presidente y Vice-Presidente de la Nación, significo la postergación de las provincias mas chicas de la agenda publica y política del país, en resumidas cuentas sacando Buenos Aires, Capital Federal, Córdoba, Santa Fe y Mendoza , el resto de las provincias han perdido terreno a la hora de encarnar un proyecto nacional y federal de poder, solo adquieren relevancia al momento de elegir a sus Senadores Nacionales, es decir cada seis años.
Sería de gran importancia volver al sistema de electores previo a la reforma constitucional de 1994, que consiste en elegir electores por provincia en una cantidad y distribución análoga a la conformación de la Cámara de Diputados de la Nación, lo cual dota de mayor incidencia de las provincias hoy postergadas a la hora de elegir Presidente y Vice- Presidente. Esto significaría mayor federalismo político. El inconveniente aquí es que habría que reformar la Constitución Nacional para este fin.

- Otro de los "avances" de la reforma constitucional de 1994 fue la creación de la figura de Jefe de Gabinete de Ministros para atenuar en parte el fuerte presidencialismo imperante hasta 1994, hoy la situación no ha cambiada en nada, el Jefe de Gabinete de Ministros es un ministro mas del gabinete que se encarga de las engorrosas funciones administrativas que antes ejercía el Presidente, a trece años podemos asegurar que dicha la reforma no ha cumplido su objetivo de dotar de mayor participación al Congreso Nacional en las decisiones del país, morigerando poco y nada la alta concentración de facultades en manos del Poder Ejecutivo.
Si bien el Jefe de gabinete puede ser interpelado por ambas cámaras, debe brindar informes mensualmente al Congreso sobre lo actuado por el Gobierno y hasta puede ser sometido a voto de censura para removerlo del cargo, en lo concreto y en la practica diaria no deja de ser un ministro como cualquier otro. Por eso, sería positivo si se pudiese involucrar mas fuertemente al Congreso en todo concerniente a la figura del Jefe de Gabinete.
Así como cómo el Presidente se autolimitó sus facultades constitucionales para designar a los miembros de la Corte Suprema de Justicia, también podría hacerlo para elegir al Jefe de Gabinete de Ministros otorgando al Congreso la facultad para elegir como Jefe de Gabinete a uno de sus miembros por dos años y con una mayoría importante, con lo cual: se jerarquizaría las funciones del Congreso Nacional y se podrían lograr consensos y concertaciones partidarias mas amplias y sustentables que las meramente electorales y la figura del Jefe de Gabinete adquiriría el sentido y la importancia institucional con la que fue pensada. Aquí con un simple decreto presidencial bastaría para implementar lo propuesto.

- Una cuestión y que preocupa y mucho es la falta de recambio dirigencial y político y la ausencia de terceras fuerzas en la mayoría de las provincias, con la consiguiente feudalización de la política y del poder provincial, traducido en autoritarismo, atraso, pobreza y violación sistemática a los derechos humanos y fundamentales en gran parte del país. Si bien Estado Nacional no puede obligar a los gobiernos provinciales a adoptar reformas en este sentido, si tiene a mano algunas herramientas para marcar el camino. En ese sentido, sería positivo revisar la forma de elección de los diputados nacionales. Con el sistema actual de renovar las diputaciones nacionales por mitades cada dos años, lleva a que haya distritos (10) donde se renueven dos diputados o tres diputados por elección, con lo cual estos lugares son ocupados por el oficialismo provincial y con suerte la primera minoría alcanza a lograra una banca. Inevitablemente se esta alimentando a la concentración excesiva de poder en ciertas distritos y negando la posibilidad de surgimiento de terceras fuerzas o inclusive que las segundas fuerzas medien con chances reales de poder, abortando cualquier esbozo de renovación, democratización y oxigenación en las provincias chicas y medianas.
Para solucionar esta trampa habría dos caminos: 1) o se aumenta la cantidad de diputados por provincia para que en ninguna de ellas se elijan menos de cuatro diputados por elección 2) o bien se mantiene la cantidad de diputados existentes pero se elijan cada cuatro años sin renovación por mitades; por consiguiente con el mínimo actual existente de cinco diputados por provincia seria suficiente para lograr altos grados de renovación, surgimiento de nuevos liderazgos, fortalecimiento de los partidos políticos y mayores niveles de control político frente a los abusos feudales. La segunda opción requiere de una reforma constitucional, pero para la primera propuesta, con una ley del Congreso alcanza.

Pensar en una reforma política, lleva ineviatablemente a modificar tópicos o conductas que hasta podrían ser contrarios o perjudiciales a los intereses particulares de quien la impulsa o inclusive de la gran mayoría de los actuales actores del sistema político, pero a la larga y no tan larga estas nuevas reglas de juego seguramente redundaran en una mejora de las condiciones de desarrollo social, político y económico de nuestro pueblo. Si la etapa de "institucionalización del cambio" es lo que viene, una reforma política audaz y desprovista de egoísmos cortoplacistas es condición necesaria para lograr la continuidad en el tiempo de un proyecto de país de inclusión y acumulación que tiene intenciones de ser visagra en la historia nacional.

9 de agosto de 2007

La Soberanía del Pueblo y la Nación empieza por la Soberanía Alimentaría

por Jorge Echevarria y Fabian Ungar


No podemos permitir que los beneficios de algunos sea a costa de la exclusión de de las grandes mayorías. Porque los excluidos a la mesa son y serán mucho más que personas con hambre, serán fundamentalmente excluidos del derecho a la libre determinación y dignidad de sus vidas. Sobre esto es imposible construir una grande y pujante Nación.
Es esta Clase y este Sector, quienes siguen sin comprender, el esfuerzo de toda una Nación, y del pueblo movilizado que nos rescato, del infierno en que quedamos atrapados en el 2001 de las políticas neoliberales.
Son estos los que hoy reclaman por sus exclusivos privilegios sin comprender que el rumbo de la modernización requiere fortalecer las áreas de la Industria, el Conocimiento y la Soberanía Alimentaría de un pueblo que nos permita sobre bases sólidas, imaginar y diseñar una Argentina integrada y desarrollada en todos sus campos hacia un futuro no muy lejano.
Los que históricamente han medrado con el hambre del pueblo y han vivido del privilegio de una renta agraria desmedida, los que definieron la frontera agropecuaria, las formas de explotación y el reparto desigual de la tierra y sus recursos, el sábado durante la “tradicional” feria Agro-ganadera de Palermo, embistieron no contra un gobierno, sino contra un modelo que ante todo plantea la defensa de la soberanía popular y el derecho a la alimentación.

6 de agosto de 2007

El ayer, hoy y mañana de los Derechos Humanos. Dimensiones conjuntas.

por Luciano Strazza



Por qué habitualmente el sentido común en nuestro país ubica a los DDHH como algo relacionado exclusivamente con la memoria? Por qué preguntar por los ddhh es recibir, casi inexorablemente, respuestas vinculadas a la última dictadura? Por qué los DDHH parecen ser un concepto unidimensional e históricamente ubicable en el pasado? Hay lugar en el presente para los DDHH? Desde qué perspectiva? Más: son los DDHH pensables y proyectables a futuro? Por quién? Para quiénes?
Estas y otras preguntas derivadas son de tremenda actualidad e importancia. También, algunas de ellas, diríamos, fuente de malentendidos y reduccionismos.
En primer lugar, efectivamente, los DDHH son materia de memoria. Una memoria necesaria para darle eterna visibilidad a los crímenes de la última dictadura. Una memoria que, en un sentido, y lejos de operar como "espejo retrovisor", cumple un rol preventivo de cara al futuro.
En segundo lugar, innegablemente, los DDHH tienen que ver, en un sentido, con el presente. Se trata de un pasado en parte no resuelto, y en parte mal resuelto, que vuelve (pero que más precisamente "es traído" mediante una clara decisión política) a nuestros días y que parece mostrarnos y demostrarnos que finalmente es tiempo de saldarlo con justicia.
Sin embargo necesitamos completar el ejercicio recordando que pensar los DDHH en una única dimensión es un reduccionismo análogo a pensar, por ejemplo, el concepto de libertad como libertad de comercio únicamente. De igual manera, ver en los DDHH un asunto de exclusiva raigambre en el pasado, es similar a pensar que un Estado activo es parte de décadas anteriores y hoy inútil, imposible o inviable.
Por el contrario, los DDHH tienen más de una dimensión y más de un "tiempo" ó época, así como también el Estado activo tiene vigencia en la actualidad. Hoy el estado argentino es un estado activo en materia de DDHH, y estos son, por fin, entendidos en su entera diversidad clasificatoria (derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales) y contemplando su riqueza de perspectivas. Valga como ilustración una serie de programas en materia de DDHH entre los que cabe destacar el proyecto de Fortalecimiento del Sistema de protección de los Derechos Humanos (financiado en conjunto con la Unión Europea, quien por primera vez se involucra en un proyecto de esta carga y envergadura en todo el mundo), consistente en una valiosa herramienta de articulación entre Estado y Sociedad Civil con el objetivo de promover y proteger el conjunto de derechos, haciendo especial hincapié en la formación y capacitación de los grupos de mayor vulnerabilidad. Para ello se prevé el emplazamiento de Observatorios en distintas provincias fundados en una perspectiva integral, es decir contemplando derechos vinculados a la protección de la vida, la libertad, la no discriminación, al resguardo frente a la persecución política, al sometimiento a torturas, penas o tratos inhumanos, pero además atendiendo al derecho a seguridad social, al trabajo, a la sindicalización, alimentación, vestido, salud, vivienda, educación, medioambiente, desarrollo, y a todos los derechos de segunda y tercera generación anclados en una perspectiva que supera con comodidad la noción de memoria y se focalizan en la calidad de vida presente y futura.
La centralidad de este tipo de proyectos, por otra parte, radica en que se piensan y estructuran (en cuanto a metas y duración) como política de estado, esto es, como planificaciones que tienen como uno de sus objetivos de base ser independientes de las coyunturas electorales. Es por ello que, por primera vez en el campo de los DDHH, la apuesta es a hablar de la construcción de un Estado activo, presente e inteligente más que a la eventual vigencia de un gobierno de intenciones. Hoy por primera vez la apuesta es a la construcción de sentido mediante la formación, la diseminación y la protección, con la visión última de reasociar en un todo indivisible al pasado, al presente y al futuro rompiendo así la falsa idea de extemporaneidad en el mundo de los DDHH.

11 de julio de 2007

un paso adelante

por Luis Macagno




En un escenario de tanta volatilidad mediático-política, en el que la gran noticia de hoy es fuego para el asado de mañana, voy a tratar de apuntar un par de cuestiones relacionadas con el (nuevo) clima político.



1. A los embates mediáticos de todo el arco opositor después de los triunfos políticos de Macri y Rios y de las derrotas mediáticas del caso Skanska y la bolsa Miceli; el Gobierno después de mucho tiempo retoma la iniciativa con la dilucidación del gran enigma del 2007: ¿Néstor o Cristina?; y fue Cristina nomás. Esto significó mover el tablero político de la oposición y de parte del oficialismo, pero también delimitó el comienzo de la campaña, no de la campaña electoral, sino de la campaña por el poder.
Eso se ve reflejado en los grandes medios de comunicación que ya están apuntando (por primera vez) a limar al gobierno sobre dos flancos principales: 1) a la transparencia de sus funcionarios, no es casual que por primera vez sea tapa de Clarín una denuncia hecha sobre supuestos hechos de corrupción de la Secretaria de Ambiente Romina Picolotti y 2) y mas importante aun, el bombardeo mediático sobre la crisis energética deja traslucir una critica velada pero no por ello imperceptible a la "falta de gestion" del Gobierno para enfrentar este problema. Mini síntesis: es mas peligroso lo segundo que lo primero ya que la transparencia nunca fue una de las banderas de este Gobierno o por lo menos nunca tuvo la magnitud de "La Gestion", si hay algo que no se discutía era la "capacidad de gestión y administración" del Presidente y su Gobierno, ahora los factores de poder quieren poner eso en tela de juicio, lo cual revela que esta gente esta dispuesta a jugar fuerte de cara a Octubre.


2. Cuanto mas veo quién esta enfrente del kirchnerismo mas me doy cuenta que el camino iniciado en 2003 es el correcto, nos puede gustar mas o menos el estilo, las formas, y la matriz de poder, pero tener de enemigos a Menem, Adolfo, Sobish, Patti, Cherasny, Kohan y compañía, juntos y rejuntados por amor y por espanto; nos lleva a la inocultable verdad de que nada bueno se puede esperar del PJ no kirchnerista. Tener a Lopez Murphy y Carrio como contendientes presidenciales me dice que la renovación política del país no pasa por dos dirigentes que ya se han presentado a cuanta elección han podido desde 2003 hasta ahora. Y Lavagna que si representaría una renovación, tiene como alfiles al ajado radicalismo de Storani y Alfonsin y al duahaldismo residual y culposo. Mini síntesis 2: lo único renovador y refrescante en un escenario politico en transformacion y de tanta pobreza de proyectos políticos alternativos y superadores, es la candidatura de Cristina para Octubre.


3. La historia hará el mejor balance de estos últimos cuatro años, pero quiero dejar sentado algunas cuestiones que para mi están en el haber de este gobierno.
En lo institucional: se rescató la figura presidencial vapuleada y corroida por ineficacia e impudicia durante los últimos 23 años y saneó la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que paso de ser la escribanía del neoliberalismo a un tribunal respetado e independiente.
En lo económico: a las tasas de crecimiento astronómicas se le sumo una creación espectacular del empleo y una mejora importante en los índices de pobreza, indigencia y marginación.
En lo político: se reposicionó despues de muchísimo tiempo a la política por sobre la economía y los intereses sectoriales y concentrados, y se resituó al Estado y al Gobierno en el centro de la escena, ya nadie duda que las desiciones (acertadas o no) se toman en la Casa de Gobierno y no en Washington, Nueva York o Ginebra y eso es un cambio radical y positivo mal que les pese a muchos personajes "influyentes".
En definitiva que los problemas de antes no sean los de ahora es un paso adelante, que en lo laboral se hable de paritarias y salario mínimo vital y móvil, y no de desempleo y precarización laboral es un paso adelante,
que en el tema educativo los paros sean por mas presupuesto universitario para ciencia y tecnología, y no por salarios pauperrimos o por proyectos privatistas es un paso adelante,
que el debate económico sea como repartir la riqueza superavitaria y creciente, y no como paliar la pobreza y el déficit es un paso adelante,
y que se discuta si la mujer del actual presidente que renuncia a su reelección puede ser presidente por elecciones libres y democráticas, y no que no sepamos quien se anima a tomar las riendas de un país devastado y caótico a través de la ley de acefalía es sin dudas un gran paso adelante.